Axoloti- Julio Cortazar
Esta semana en La Tertulia leímos y
analizamos el cuento “Axlotl” de Julio Cortázar. Este cuento
parece incomprensible pero interesante al principio,
inicialmente fue un poco confuso pero con el análisis lo
aclaramos. Para leer e interpretar a Cortázar, es importante
verlo como una estrella errante con microcosmos y
macrocosmos que giran en torno suyo. Esta estrella tiene dos
polos opuestos que a la vez se atraen y complementan: el sol
y la luna, sin embargo, es al lector a quien le corresponde
descifrarlos. Por otra parte, este es un cuento que se
ajusta a leyes simbólicas de la astrología mitológica. Para
entender esto, tuvimos en cuenta el antiguo mita azteca del
xolot (sol). Este mito plantea que el dios del sol azteca
creó cinco soles, pero todos destruían el universo, menos el
quinto (el sol actual). Los dioses aztecas deben
personificarse y asesinarse unos a otros para entregar su
energía vital al quinto sol y que este siga su camino. Sin
embargo, el dios sol, quien era el sacerdote de la ceremonia
no se autodestruyó y para esconderse de la divinidad, se
transformó en diferentes seres, su última encarnación fue la
acuática: el Axoloti (ajolote).
Este cuento esconde toda una mitología
que sólo puede entenderse al descifrar los símbolos y tener
en cuenta el sol y la luna de Cortázar. Habla sobre una
metamorfosis en la que, finalmente, no es claro si el hombre
se transforma en Axolotl y viceversa, si es el Axolotl quien
escribe el cuento. Es clave notar la importancia de la
relación que existe entre el hombre y el sol para comprender
la relación entre el personaje y el Axolotl.
Tuvimos que tener en cuenta muchos
símbolos y representaciones mitológicas para entender el
significado del cuento, pero dejando una brecha de misterio:
“y en esta soledad final, a la que el ya no vuelve, me
consuela pensar que acaso va a escribir sobre nosotros,
creyendo imaginar un cuento va a escribir todo sobre los
Axoloti”. Julio Cortazar
Andrea Sarmiento
Rivera
