Las Jornadas de Crecimiento Integral en Bachillerato

 

Por: Sebastián Engel Penagos

 

“El enorme potencial que tenemos todos los seres humanos para amar, aprender, elegir y convivir ética y democráticamente” es la filosofía que se cumple a través  de las Jornadas de Crecimiento en el colegio. María Cristina Montero, quien las dirige en Bachillerato, busca en organizaciones como Escuela Viva, Comedores Comunitarios El Codito, el SJR (Servicio Jesuita a Refugiados) y la Fundación San Felipe Neri que los estudiantes tengan un contacto con diferentes realidades sociales en distintos sectores como Soacha, Usme, Suba, entre otros, cumpliendo así un ciclo –en lo posible- de sexto a once con distintas actividades con las organizaciones anteriormente mencionadas.

 

El propósito de estas actividades es que los estudiantes pongan en práctica sus relaciones diarias, los aprendizajes nuevos, y que se cree un perfil para así buscar nuevas oportunidades y espacios, y que los mismos sean capaces transformar su entorno social, desde sus realidades y posibilidades.

Todas las organizaciones tienen como propósito una base social, pero muchas de ellas van más allá, y a cada grado se le asigna  un lugar diferente cada año: los Comedores Comunitarios por ejemplo, los cuáles son visitados por los estudiantes de sexto en el cual se les brinda alimento a niños y personas mayores que lo requieran y estén vulnerables en cuanto a su situación. La Fundación “San Felipe Neri”, es visitada por séptimo y brinda apoyo a las personas que tienen alguna discapacidad y donde también se les ofrece trabajos como panadería, joyería, estampados en las camisas, entre otros más. Octavo tiene como propósito el acompañar a “Escuela Viva”, una organización creada por jóvenes de la localidad de Usme y la cual les brinda varios tipos de actividades y “clases” a niños menores. Por último: el SJR (Servicio Jesuita a Refugiados) que por medio de la Compañía de Jesús ayuda a personas de todas las edades con el apoyo físico, social, y espiritual los cuales muchas veces buscan refugio después del desplazamiento forzado proveniente de la guerra que afecta a muchos sectores del país.

 

Para concluir les dejamos algunos de los testimonios de los beneficiados con el programa SJR:“Me di cuenta de la realidad de Colombia y la necesidad de hacer algo para mejorarlo”; “Así seamos de diferentes estratos, tenemos los mismos derechos. Así los niños estén en malas condiciones siempre tienen una sonrisa en la cara”; “El principal aprendizaje fue que tengo muchas cosas que no valoro y que debo valorar; también que son personas que ha pesar de todos los problemas encuentran una razón para seguir y hacer cosas”.