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se decidió no dar pastillas sino UN ABRAZO a todos
los que consultaran y a todo(a) el que lo deseara.
La idea surgió a raíz de observar a diario la gran
solicitud de medicamentos a los que estamos
acostumbrados pero, ¿será que en realidad los
necesitamos? Se trata también de ir tomando
conciencia de que el malestar y la enfermedad en
realidad vienen “de adentro de nuestro ser”, que
cada dolor es un llamado de nuestro cuerpo a
mirarnos hacia adentro y encontrar las causas
reales de lo que nos pasa; una pastilla solo
alivia pero nos dopa y nos impide vernos; la
mayoría de las veces sólo necesitamos sentirnos
amados, reconocidos y valorados.
¡Es increíble todo lo que puede hacer
un
abrazo!
Puede darte ánimos, cuando estás algo triste.
Puede decirte, "Te amo tanto"
O, "¡Vaya! Cómo odio ver que te vayas".
Un
abrazo es, "¡Qué bueno que estés de vuelta!"
y "¡Qué bueno es verte!" o "¿Dónde estuviste?"
Un
abrazo puede calmar el dolor de
un
niño
y ¡producir
un
arco iris después de la lluvia!
¡El
abrazo! No hay duda que sin él,
nos costaría mucho sobrevivir.
Ya no tienes que preocuparte,
porque
un
abrazo es la manera de decir "Lo siento".
Un
abrazo es delicioso, tibio y encantador,
¡debe ser la razón por la que Dios nos dio los
brazos!
Los abrazos son muy buenos para las madres y para
los padres,
muy dulces para las hermanas, y muy gratos para los
hermanos.
Casi seguro que para algunas de las tías favoritas
Son mejores que sus plantas.
A los gatitos les encanta. Los cachorritos no pueden
vivir sin los abrazos.
Ni siquiera los jefes de estado los dejan de lado.
Un
abrazo puede romper la barrera del idioma
¡y hacer muy brillante el día más sombrío!
Y ni siquiera tienes que preocuparte en
guardarlos...
Porque mientras más das, ¡más tendrás.
Resultados de la experiencia : El Amor está por
encima de la Ciencia.
Seguiremos realizando el día del Abrazo
periódicamente en la enfermería del colegio, pero
esperamos que trascienda a todas las instancias de
la vida de cada uno de nosotros.
GISELLE MARTÍN VOETS
Enfermera
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