Días de turismo

Queridos papás,

¿Cómo están? Me imagino que muy emocionados pues ya estamos en la cuenta regresiva para el gran reencuentro. Nosotros aquí tenemos una mezcla de sentimientos pues tenemos muchas ganas de ir a verlos y estar en nuestras casitas, pero al mismo tiempo nos da mucha nostalgia que este viaje se termine. Como nos dijo Juanpa, Canadá fue algo con lo que siempre soñaron y ahora que se termina ya no tienen un gran “proyecto” por delante. Sin embargo ellos sabes que el gran proyecto es llegar a Colombia y poner en práctica todos esos aprendizajes que han tenido aquí, y no caer en la trampa que le pasa a mucha gente de volver a los “viejos hábitos”… y es en eso donde ustedes juegan un rol muy importante dentro del proceso. Son ustedes en cada una de sus casas, y nosotros en el colegio, los que podemos potenciar el valor de esta experiencia para que no se quede sólo en Canadá, sino que se impregne en todos los aspectos de la vida de sus hijos. Está en nuestras manos motivarlos a seguir retándose y saliéndose de su zona de confort; de nosotros depende que continúen en su camino de la independencia, y de fortalecer la confianza en sí mismos; y somos ustedes y nosotros quienes podemos ayudarlos a seguir construyendo el significado de lo que es una comunidad, exigiendo que ellos sean miembros que contribuyen a ella.

Estos días en la ciudad han sido agotadores, pero muy divertidos. Para nosotros los adultos es la etapa  más retadora de todas, pues estar en sitios turísticos con cientos de personas a nuestro alrededor y asegurar que ningún niño se distraiga y se vaya con otra persona, o que todos nos montemos al mismo metro y nos bajemos en la misma estación, es una gran odisea. Afortunadamente, la experiencia nos ha enseñado a implementar estrategias que nos ayudan a tener control de esas situaciones.

El sábado empezamos nuestra maratón de turismo visitando las cataratas del Niágara. Primero fuimos a un mariposario que tienen allá, que según nos contaron es el más grande de Norte América, y pudimos ver cientos de mariposas distintas. Algunos tuvieron la fortuna de que alguna de ellas se les parara en la ropa o las cacuchas, y otros prefirieron mantenerse alejados pues las “cosas que vuelan” no les parecen muy agradables. De ahí salimos a ver una película sobre cómo se formaron las cataratas, y después nos fuimos al camino peatonal que queda detrás de las cascadas. Allí nos contaron que el barco estaba cerrado pues el nivel del agua está muy alto en esta época del año y es muy peligroso navegar en esas circunstancias. Aunque fue un poco decepcionante recibir esa noticia, igual pudimos acercarnos mucho a la cascada, empaparos con su agua y disfrutar de un rato juntos. Lo mejor de esa experiencia fue haber sido ejemplo para muchas personas con nuestra campaña en contra de los ponchos de plástico. Desde el día anterior nos preparamos para llevar nuestra ropa impermeable y así no tener que usar los ponchos impermeables que entregan allá, y sus hijos se apropiaron mucho del tema respondiendo a los transeúntes sorprendidos  que preguntaban por qué no cogíamos los de plástico “We have our own rain jackets because we don’t want to contribute to the plastic waste” decían muchos. La verdad es que fue muy bonito… A veces uno cree que esas iniciativas no generan un cambio real, pero ese día todos sentimos que nuestro ejemplo generó un gran impacto.

Ayer estuvimos en la CN Tower por la mañana y allí nos dividimos en tres grupos para poder organizar mejor la visita. Estuvimos observando la ciudad entera desde el mirador de 360º y enfrentando nuestro miedo a las altura y el vértigo caminando sobre el piso de vidrio. Aprendimos que la CN Tower es más alta que el Empire State, que tiene una altura de 553m, que al año recibe más de 50 rayos y funciona como un importante pararrayos en la ciudad, y que el piso de vidrio es tan fuerte que podría soportar miles de elefantes encima. Cuando salimos de ahí nos encontramos con los instructores de Alive y algunos que habían estado en Arowhon y que pensábamos que no íbamos a volver a ver, nos llegaron de sorpresa y fue muy emocionante. Es muy bonito saber que estos instructores que tienen todos sus vidas aparte del trabajo y que tienen vidas tan ocupadas, hacen todo lo que pueden para volver a ver a sus hijos y compartir más tiempo con ellos. Es una prueba más de que sus hijos son grandes seres humanos que se roban el corazón y cariño de todos los que los conocen. Entramos todos juntos al partido de los Blue Jays y allá nos recibió Mo (una amiga de Alive que trabaja para el equipo de béisbol) quien nos estaba esperando con cachuchas y guantes de regalo. Estuvimos en ese plan toda la tarde y aunque los BlueJays perdieron, pudimos disfrutar de una experiencia muy canadiense. Terminamos el día entrando a la cancha y corriendo las 4 bases.

Hoy estuvimos en Canada’s wonderland y fue muy emocionante pues era uno de los planes que más ilusión le hacía a la mayoría de los niños. Nos dividimos en grupos de acuerdo a los intereses que tenían (pues unos son más amigos de las montañas rusas que otros) y pasamos el día entero allá. Nos llovió la mayoría del tiempo, pero afortunadamente nuestra experiencia en el campamento y en el canoe trip nos enseñó a no dejarnos ganar por el mal clima, entonces ni nos importó. Igual era una lluvia bastante liviana por lo que la mayoría de atracciones permanecieron abiertas. Fue muy conmovedor ver cómo se apoyaban los unos a los otros para ayudarse a superar los miedos, y cómo entre todos celebraban cuando alguien que estaba asustado lograba finalmente montarse en la atracción.

En este momento estamos viendo el partido de los raptors que es el equipo de basket de aquí, pues están jugando la final de la NBA. Si ganan, será un día histórico y sus hijos podrán decir que estuvieron en Toronto para vivirlo.

Les mando un abrazo grande y espero que todos estén muy bien.

Nos vemos pronto,

Juliana

2019-06-10T20:39:33-05:00 junio 10, 2019|Expedición Canadá|

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