«La casa se está quemando y a nadie parece importarle».

Ese es el mensaje principal de Greta Thunberg, una estudiante sueca de 16 años, que en agosto del año pasado inició una protesta frente al edificio del parlamento sueco para mostrar su descontento con las acciones hasta ahora implementadas por los adultos para frenar el cambio climático. En ese momento ella tenía quince años y estaba sola. El viernes pasado ella ya había cumplido 16 años y la acompañaron, replicando su mensaje, alrededor de un millón de estudiantes de al menos 125 países y varios cientos de científicos y académicos de todo el mundo.

En Tilatá quisimos que nuestros estudiantes también fueran partícipes de esta iniciativa, por lo que durante la semana estuvimos escuchando sus ideas con respecto a la manera en la que querían hacer parte de este movimiento. De esta manera, el viernes iniciamos el día con unas filas en el coliseo, en donde a través de un corto video escuchamos a Greta contarnos por qué el cambio climático debe ser considerado como una crisis que nos incumbe a todos. Sin embargo, donde hay crisis hay esperanza, por lo que también compartimos con el colegio la información de un artículo publicado en febrero de este año por la NASA, en el que se concluye que hoy hay más árboles en el mundo en comparación al año 2000 (aquí pueden leer el artículo).
Durante el recreo de la mañana se expusieron trabajos de los estudiantes de sexto grado sobre la relación del ser humano con el medio ambiente y se publicó un afiche con las acciones propuestas por los estudiantes que se pueden hacer desde el colegio para minimizar nuestro impacto en el planeta; junto al afiche, las personas interesadas en asumir esas acciones como un compromiso individual dejaron su firma como constancia de su voluntad de cambio.
En horas del almuerzo proyectamos algunos videos y películas de temática ambiental, sembramos árboles en el lote, excluímos la carne de nuestro menú por una tarde, y los estudiantes interesados escribieron cartas al presidente de Colombia y al alcalde de Bogotá con el objetivo de que su opinión con respecto al cambio climático sea escuchada por nuestros dirigentes. Lo más valioso de todo, sin embargo, fueron las conversaciones informales a lo largo del día, en donde tuvimos la oportunidad de reflexionar sobre nuestro rol en los ecosistemas en donde vivimos, sobre las oportunidades y sobre nuestro futuro.
Pueden consultar más información sobre esta iniciativa en los siguientes enlaces: