SOMOS IB

La implementación de los tres programas del Bachillerato internacional en Tilatá fortalecen nuestra estructura curricular gracias al enfoque transdisciplinario, a la indagación y a la enseñanza basada en conceptos.

El continuo de los programas tienen para nosotros bastantes cualidades que nos ayudan a cumplir nuestro principal propósito que es el de educar alumnos capaces de construir proyectos de vida significativos para sí mismos y para su comunidad. De manera concreta, los programas nos ayudan a que los alumnos desarrollen su mejor versión a través de una educación estructurada y completa.

Mejor bien acompañado, si es por una causa común.

Desde el 2010, en Tilatá iniciamos el proceso de implementación de los programas del Bachillerato Internacional. Ya son 11 años recorridos de la mano de un modelo que nos ha permitido fortalecer nuestra labor académica, que ha afianzado los valores y atributos en los que creemos y que nos ha permitido vincular a toda la comunidad en la construcción de aprendizajes significativos, para la consecución de nuestro propósito: transformar la educación para contribuir a una mejor versión del mundo.

¿Por qué la alianza con el Bachillerato Internacional nos fortalece? Porque compartimos principios, atributos, valores y prácticas pedagógicas. Y cuando tenemos tantas cosas en común, es más fácil, efectivo y ágil trabajar para que todos alcancemos nuestros objetivos.

Estos son algunos de los aspectos que nos impulsaron a unirnos y que día a día ratifican el valor de esta unión:

EL CONTINUO DE LOS PROGRAMAS IB EN TILATÁ
P E P
P A I
P D
MENTALIDAD INTERNACIONAL
Los estudiantes tienen la posibilidad de participar en todas las etapas de la construcción de aprendizaje, desde la planeación hasta la evaluación. Y, clase a clase, la intención las actividades planeadas es que los estudiantes sean los protagonistas de cada una de ellas.

Además de contribuir al desarrollo de una mentalidad internacional, la contextualización del aprendizaje en un contexto global facilita la comprensión de diversas culturas y establece conexiones entre las lenguas enseñadas en el colegio y las lenguas de otras culturas estudiadas. Esto último no sólo tiene ventajas por la adquisición de lo que comunmente hemos llamado “cultura general” sino porque los diferentes códigos lingüísticos facilitan el aprendizaje de las lenguas y contribuye a convivir aceptando la diversidad.

La educación tradicional nos enseñó a aprender por temas; en nuestra apuesta educativa, los temas se supeditan a la conceptualización del conocimiento, es decir, con los conceptos podemos analizar diferentes temas y entenderlos mejor. Los conceptos, además, facilitan la búsqueda de información y la conexión de aprendizajes: “sistema” nos permite comprender las funciones de los diferentes órganos en el cuerpo humano, las diferentes formas de organización social y el mecanismo por el cual funciona un aparato electrónico. Esta apuesta educativa, al ser amplia y analítica, redunda en que los estudiantes desarrollen una comprensión disciplinaria e interdisciplinaria, que cumpla con rigurosos estándares internacionales.

Para que un estudiante aprenda debe buscar fuentes, investigar, hacerse preguntas; paso seguido, debe hacer algo con aquello que averiguó y, esto que hizo, debe suscitar una reflexión en doble vía, sobre la temática investigada y sobre el propio proceso de aprendizaje. Por ejemplo, la comprensión sobre la perspectiva de dos autores, además de requerir de una indagación sobre el contexto de producción de la obra, la vida de los autores y el abordaje de una temática específica, debe llevar al estudiante a producir un ensayo o un podcast, debidamente contextualizado, que suscite una reflexión en torno a una o varias de las ideas abordadas y también respecto al proceso de lectura de las obras.

Esto significa que los procesos de enseñar y aprender son comprendidos desde principios constructivistas. Por esto, están basados en la indagación y la comprensión conceptual, contextualizados a nivel local y global, son producto de un trabajo colaborativo, diferenciados de acuerdo a las necesidades de los aprendices y planeados de acuerdo a la evaluación. En los planificadores de unidad, en los que cada uno de nuestros profesores plasma la planeación de la enseñanza, podrás encontrar cada uno de estos enfoques.