Pequeños guerreros

Queridos papás,

¿Cómo están? Nosotros por aquí muy bien y muy contentos afortunadamente. Aunque ya empezaron a salir más mosquitos, todavía no nos están enloqueciendo. El clima ha estado un poco loco y eso ayuda a que la plaga no nos pegue tan duro. Ayer que hizo más calor, había más insectos rondándonos, pero hoy amaneció bastante frío el día así que eso los espantó.

Les cuento que ayer tuvimos nuestro “survival day” en el que aprendimos varias técnicas de supervivencia al aire libre. Empezamos el día con un escenario en el que debíamos imaginarnos que nos perdíamos en la mitad del bosque y que lo único que teníamos con nosotros era nuestras maletas de asalto. Nos dividimos en dos grupos, y mientras unos hacían una caminata para aprender acerca de plantas comestibles y de cómo observar la naturaleza con mayor cuidado y conocimiento, los otros nos dedicamos a construir refugios con los elementos de la naturaleza, y a aprender a armar y encender fogatas con distintas técnicas. Después rotamos y los que venían de la caminata nos ayudaron a terminar los refugios y a impermeabilizarlos, y los que había hecho eso en la mañana, se fueron de caminata.

Al final, todos nos reunimos en los refugios e hicimos una prueba de qué tan a prueba de agua eran; alguien se metía debajo del refugio y Jess, una de nuestras instructoras, les eschaba un balde de agua por encima. Menos mal todos tenían su ropa impermeable porque más de uno se mojó, y menos mal esos refugios eran sólo un práctica y nadie tuvo que dormir en ellos. Aunque estoy segura de que estos pequeños guerreros estarían listos para sobrevivir y cuidar de sí mismos si se vieran en la necesidad de hacerlo.

Por la noche jugamos “running pictonary” para terminar de quemar la energía que nos quedaba, y nos fuimos a dormir.

En resumen, las actividades de ayer fueron perfectas para prepararnos para la aventura de hoy, pues tuvimos nuestro simulacro del Canoe trip. Después del desayuno nos dividimos en los tres grupos en los que estaremos durante la expedición, y cada grupo aprendió sobre el equipo que debemos llevar, de cómo empacar la comida en los barriles, y qué ropa llevar. También fue la primera oportunidad para poner a prueba nuestras habilidades de canotaje en las que tanto hemos trabajado a lo largo de nuestro tiempo aquí. Pudimos ver algunas caras de frustración al comienzo, pues lograr que la canoa vaya recto en la dirección que uno quiere demanda práctica y técnica, pero esa frustración se fue transformando en satisfacción a medida que fueron cogiendo ritmo y rápidamente empezamos a ver sonrisas y a oírlos cantar y disfrutar en el agua.

Después de remar una buena distancia, cada grupo se acomodó en uno de los campamentos para pasar el día allí. Sus hijos tuvieron que recolectar leña, prender la fogata, y cocinar su propio almuerzo. También aprendieron a armar las carpas, a ir al baño en el bosque usando el “thunder box”, y a reconocer las características que hacen que un campamento sea seguro y acogedor.

Presiento que se van dando cuenta de que no todo es tan fácil en la vida y que todo lleva tiempo, esfuerzo y organización…

Ha sido muy bonito ver cómo cada día están más cómodos en este lugar y en este ambiente, cada día entienden más la dinámica y la logística de las actividades y de las rutinas que debemos llevar, y cada día se sueltan más en su autenticidad y en sus relaciones con los demás. Han dado pasos gigantescos en su independencia, y en su autoconocimiento y eso les da mayor seguridad en sí mismos. Me encantaría que pudieran estar aquí con sus hijos,  o al menos tener una cámara en vivo para que no se perdieran ni un solo momento de lo que están viviendo ellos aquí. Lo que me consuela es saber que ustedes podrán ser testigos de esos cambios cuando los vean a su regreso, y que ellos llegarán a recrear todas estas historias, experiencias y aventuras con todos los detalles.

Le mando un fuerte abrazo,

Juliana

2019-05-31T19:40:31-05:00 mayo 31, 2019|Expedición Canadá|

2 Comentarios

  1. Karina Fuenmayor 31 mayo, 2019 en 8:13 pm

    Gracias Juli por tan maravillosa narración! Estamos muy orgullosos de ver a nuestros pequeños convertirse en grandes héroes! Esta experiencia está llena de aprendizaje, crecimiento, fortalecimiento y lo más importante está llena de amor. Gracias por cuidarlos, por enseñarles a cuidar de si mismos y por darnos como Padres tanta felicidad al encontrar en tus palabras tanta cercanía con cada uno de ellos. Un fuerte abrazo y que disfruten de cada nueva vivencia!

  2. Anónimo 1 junio, 2019 en 8:30 am

    graciasssssss

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